Supersticiones en las bodas españolas

Supersticiones en las bodas españolas

Posted on Abr 12, 2018 in amor, Anécdotas, Bodas, Cultura, Curiosidades, futuro

Supersticiones en las bodas españolas

Hay muchas cosas que tenemos en cuenta a la hora de casarnos y, como en la gran mayoría de los casos, no sabemos de donde vienen esas tradiciones. Vamos a descubrir cual es el origen y el motivo por el que se siguen a día de hoy estas tradiciones.

El novio no debe ver a su futura esposa vestida de novia. Para ello hay que remontarse a la época en la que los matrimonios eran por conveniencia. Se evitaba esta situación para que el novio se echara para atrás al comprobar que la novia no le gustaba y no se llevara a cabo el matrimonio. Por eso se piensa que ver a la pareja antes de la boda significa que tendrán mala suerte en su vida en común.

Un detalle muy curioso es que la corbata del novio debe estar perfectamente derecha durante toda la ceremonia. En el caso de que no sea así y la corbata este torcida se cree que se producirá una infidelidad por parte del novio a su mujer.

Que la mayoría de las novias usen velo tiene su origen en que así quedaban protegidas de las miradas de envidia y celos.

Es un clásico llevar algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul. Su significado es el siguiente:

  • Algo nuevo: se relaciona con el futuro, una situación nueva por vivir y por eso hay que estrenar algo.
  • Algo viejo: se relaciona con la amistad y por eso suele ser una mujer casada quien le regala algo a la novia para compartir su felicidad matrimonial para que todo les vaya bien.
  •  Algo prestado: suele ser una joya de un familiar o ser querido para demostrar el valor sentimental que se tiene hacia la novia.
  • Algo azul: se relaciona con la fidelidad.

Las perlas suelen ser la joya que mejor sienta a las novias pero muchas creencias afirman que llevarlas atraen las lágrimas durante el matrimonio, por lo que es mejor evitarlas.

Decorar el coche con cintas en el que luego los novios se van juntos pretende asustar a los malos espíritus y las malas vibraciones.

Cada vez es menos frecuente que a la salida de la ceremonia se tire arroz a los novios y se ha sustituido por pétalos de rosas. Pero esta antigua tradición del arroz se debe a que, al parecer, atrae la prosperidad, la procreación y la buena fortuna.

Los mejores días para casarse son los lunes, que al ser el día de la Luna está relacionado con la fertilidad. El vierne está vinculado a la diosa Venus, por lo que se piensa que casarse este día es símbolo de amor duradero. Y el domingo, el día del Sol, lo que atraerá la felicidad a la pareja. Sin embargo, hay que evitar hacerlo en martes, vinculado con el dios Marte, y por ello todas las desgracias y tristezas. Y si hablamos de meses, enero no es el ideal, ya que significa problemas económicos durante el matrimonio.

Muchas parejas huyen de las fechas en las que hay más probabilidad de que llueva. Por eso, se suele llevar una ofrenda de una docena de huevos a Santa Clara pidiendo el buen tiempo. Sin embargo, en otras culturas fuera de España la lluvia es un símbolo de fertilidad, por lo que es una buena señal que llueva en ese día.

Son muchas las novias, novios e incluso invitados que no consiguen reprimir sus lágrimas durante la ceremonia. Y se cree que trae buena suerte para el resto del matrimonio, ya que al llorar durante la boda no le quedarán más lágrimas para el resto del matrimonio.

Atravesar la casa con la novia en brazos. Esta tradición tiene su origen en la época de la Europa Medieval donde se consideraba que la novia, a través de los pies, podía ser atacada por los espíritus malignos y para evitarlo, era el novio el encargado de cogerla y atravesar el hogar. A día de hoy se sigue haciendo y el significado ha cambiado. Ahora con este gesto se evita la mala suerte y asegura la felicidad.